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Consumo en hostelería: cómo cambia la demanda en septiembre

El consumo en hostelería afronta nuevos patrones con la llegada de septiembre. La vuelta a las rutinas escolares y laborales modifica los hábitos de compra y las necesidades de los negocios de alimentación y restauración.

Para los profesionales del sector, conocer estas tendencias permite planificar mejor las compras, organizar el aprovisionamiento y anticiparse a las necesidades de los próximos meses.

Consumo en hostelería y planificación de compras en septiembre.

Consumo en hostelería: cómo prepararse para la vuelta a la rutina

Durante los meses de verano, las vacaciones favorecen un consumo más ligado a la temporada y a las comidas informales. Con el regreso a la rutina, vuelven a ganar protagonismo determinados productos y hábitos de compra.

Financial Food recoge este cambio a partir de datos de ASEDAS y señala que los últimos días de agosto y los primeros de septiembre concentran una recuperación de las compras de alimentación. Es la denominada “Operación Despensa”, asociada a la vuelta a casa y a la recuperación de las rutinas.

Este regreso a los hábitos habituales también se refleja en distintas categorías de alimentación, algunas de las cuales registran incrementos importantes respecto a los meses de verano.

Entre ellas destacan:

  • Legumbres: +36% de demanda en septiembre.
  • Verduras de preparación templada: algunas variedades de coles pueden superar un +50%.
  • Patata: +15%.
  • Harinas y sémolas: +14%.
  • Azúcar: +12%.
  • Leche líquida: +4%.
  • Aceite: +2%.

También aumenta el consumo de productos frescos: la carne crece un 10%, mientras que el pescado fresco y congelado aumenta un 5,5%.

¿Qué significa esto para la hostelería?

Aunque los datos recogidos por la fuente se refieren principalmente al consumo de los hogares y a la distribución, la tendencia resulta relevante para cualquier negocio relacionado con la alimentación y el consumo en hostelería.

Cuando cambian los hábitos de consumo, también pueden cambiar las necesidades de los establecimientos. Un negocio de restauración, por ejemplo, puede encontrarse con una demanda diferente a la que tenía durante los meses de verano.

Por eso, septiembre puede ser un buen momento para revisar la planificación de compras y adaptar el aprovisionamiento a las nuevas circunstancias.

No se trata de prever exactamente cuánto se va a vender de cada producto, sino de observar los cambios que se producen en el consumo y utilizarlos como referencia para tomar mejores decisiones.

Planificar las compras para anticiparse a la demanda

Una de las claves para afrontar estos cambios es evitar que las compras se hagan únicamente cuando surge la necesidad.

Una planificación adecuada permite:

  • Comparar qué productos han tenido mayor o menor rotación durante el verano puede ayudar a detectar qué puede cambiar con la llegada de septiembre.
  • Si se espera un aumento de determinadas categorías, anticipar las compras puede facilitar la gestión del stock.
  • Septiembre supone también una transición en el tipo de productos que tienen mayor protagonismo en la cesta.
  • Planificar las compras permite evitar decisiones de última hora y tener una visión más clara de las necesidades reales del negocio.

La importancia de tener un proveedor preparado

La planificación no depende únicamente del negocio. También es importante contar con un proveedor capaz de responder cuando las necesidades cambian.

Para un establecimiento de alimentación o restauración, disponer de un proveedor que conozca el sector y facilite el aprovisionamiento puede marcar la diferencia, especialmente en momentos en los que la demanda experimenta cambios.

En este sentido, Unicash trabaja con negocios de alimentación, hostelería, restauración, colectividades y grandes consumidores, ofreciendo distintas formas de compra y aprovisionamiento.

Contamos con una red de centros Unicash y también con un servicio de distribución directa al establecimiento, facilitando que cada negocio pueda elegir la opción que mejor encaje con su forma de trabajar.

Septiembre: momento de anticiparse

La vuelta a la rutina demuestra que los hábitos de compra pueden cambiar en cuestión de semanas. La demanda de determinadas categorías aumenta, otras pierden protagonismo y las compras vuelven a organizarse alrededor de las necesidades habituales.

Para los negocios de alimentación, estar atentos a estos cambios permite anticiparse en lugar de reaccionar.

Septiembre puede ser, por tanto, un buen momento para revisar la planificación, analizar la rotación de productos y comprobar que el aprovisionamiento está preparado para los próximos meses.

Porque cuando cambia la demanda, también debe cambiar la forma de prepararse para ella.

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